← Volver a Contraquerencia
Cuaderno

Hay tardes que valen más que una Puerta Grande

Un toro extraordinario puede justificar toda una feria. “Cantaor”, de Victoriano del Río, obligó a Castella a ponerse al servicio de la bravura verdadera. La Puerta Grande se perdió con la espada, pero la emoción ya había quedado escrita en la arena de Madrid.

Hay tardes que valen más que una Puerta Grande
“Je suis désolé”
← Volver a Contraquerencia